lunes, mayo 02, 2005

Ecos

Pequeño adelanto de algo que vengo garabateando...


- ¿El tuyo es un lamento sincero?, ¿sabes? la mayoría no lo son. La mayoría de las cargas que nos imponemos se fundan en interpretaciones erróneas. Nosotros... al menos los que somos de carácter sincero... siempre nos juzgamos a nostros mismos con normas mucho más exigentes que aquellas que aplicamos a los demás. Tómalo como una bendición, amigo mío, una llamada interior que te empuja hacia metas inalcanzables. - le dijo el primero.

- Una bendición frustrante - respondió el segundo.

- Sólo cuando no te paras a pensar en las ventajas que te ha dado esa búsqueda. Aquellos que aspiran a poco no consiguen nada. En esto no hay ninguna duda. Es mejor, pienso, intentar abrazar las estrellas que rechar la idea porque sabes que no puedes alcanzarlas. Al menos quien trepa disfrutará de una magnífica vista, y quizás incluso se haga con una recompensa completamente inesperada por los esfuerzos - continuó el primero.

- Y quizás sea herido por algún atacante desconocido - añadió el segundo.

- Es probable, pero la pérdida de la vida es sólo importante para quienes tienen la oportunidad de vivirla en plenitud.