Italia
Italia, su sólo nombre le saca suspiros a la gente, inclusive a la que nunca ha estado alli. Es que Italia, con merecidas razones, se ha sabido ganar un lugar en el mundo, como uno de los destinos más culturalmente enriquecedores, gastronómicamente reconfortantes y pasionalmente sensibles.
La moda de Milan, las idilicas calles de Venecia, el paraiso de la ciencia y el arte que es Florencia, la historia viviente que es Roma... todo eso y mucho más fueron parte de este viaje de descubrimiento, que fue aún más especial por estar acompañado por Ale.
Milano, empezamos despacio
El viaje comenzó en la pretenciosa Milano, ciudad industrial y financiera, que ostenta ser la capital de la moda mundial. Sin dudas los milaneses son muy trendies (fashion :P), y las milanesas son muy ricas (aunque las de pollo como las que comi se llaman Cotoletos), pero no es para nada impresionante. La plaza central, del Duomo, donde esta la magnifica catedral, joya del arte gótico. Alli mismo se encuentra la infame galeria Vittorio Emanuelle, considerada el primer shopping del mundo, y donde esperaba encontrarme lo mas fastuoso de la alta costura, cuando en realidad no tiene mas de 15 locales, y en la esquina principal, tiene enfrentados un McDonalds, un Prada y un Louis Vouitton. Y eso es todo! Si salimos por una de los inmensos portales, vamos a encontrar la estatua de Leonardo da Vinci, mirando hacia el Teatro Alla Scala, considerado el teatro de opera más importante del mundo, y donde mi amiga luli esta empezando su gran carrera al estrellato.
Todo eso puede ser recorrido en unas cuantas horas, siendo lo mejor, el techo de la catedral, totalmente trabajado, y al cual se puede subir por escalera. Definitivamente mucho mas facil que irse hasta Pisa para hacer algo similar.
Milan, en mi opinión, vale la pena visitarlo, pero si se puede hacer como entre viaje, sin parar en un hotel, llegando por la mañana y saliendo de noche. Como maximo un dia, si van a ver La Ultima Cena de DaVinci, aunque hay que reservar para ir a verla, y finalmente no fui. Hay algunos Palazzos antiguos, pero no fui a verlos, y realmente no hay nada más para ver.
El viaje hasta Venecia en tren es facil, barato, y en poco tiempo se llega. La hoteleria no es barata, pero merece cada centavo. Solo salir de la estación y ver el Gran Canal es un espectaculo fascinante. Miles de turistas lo enturbian un poco, pero tambien le dan color. Ya que fui en primavera, el sol pegaba fuerte pero no tanto, y el agua no apestaba. simplemente ideal.
Ale consiguio un hotel de ultimo minuto que fue realmente impactante. No era barato, pero la calidad de la habitacion, pocas veces la he visto en lugares que probablemente cobraban lo mismo. El hotel Belle Epoque es sin dudas recomendable, y esta justo al lado de la estacion de tren, lo cual es muy conveniente.
Venecia no tiene puntos fijos para ver excepto la Piazza San Marco. Pero es porque cada paso que das es un placer. En especial cuando esta todo lleno de las mascaras por el carnaval, que realmente debe ser espectacular, aunque era en febrero y es mas fresco. Comer pescado al lado del canal, con mozos que hablan hasta por los codos, en especial si tratas de parlare italiano :P
Son tantos los canales y puentes, que existen al menos 4 caminos principales para ir hacia San Marco, e infintas combinaciones posibles para ir a todos lados. Lo mejor es perderse por las callejuelas, y ver como era una verdadera ciudad medieval. El palazzo del Dogo, la Basilica de San Marco y en especial, el reloj, son obras de arte sin comparación en el resto de Europa. lamentablemente no las visite por dentro, pero tienen cada uno algo especial, el reloj con los astros, la basilica con los frescos de lapislazuli, y el palazzo con su arquitectura morisca/arabe.
Si fue dificil dejar Venecia, que puedo decir de Florencia? Desde ya, uno de mis lugares favoritos en el mundo, Firenze es el paraiso de la cultura. El David, el simbolo del arrogante fiorentino, que derrumba al gigante Goliath, es de una belleza inigualable. Casi 4 metros de marmol, con una textura que pareciera seda (aunque no se puede tocar, ni siquier fotografiar).
Museos es lo que sobran, pero en particular me parecio algo increible, entrar en la mismisima Biblioteca de los Médici, y poder ver primeras ediciones de libros antiquisimos, con grabados y ornamentos en cada hoja, lo cual lleva a pensar el valor casi infinito de cada uno de esas obras de arte. Algunas esculturas es para llorar de lo hermosas que son, pero sin dudas, el gran premio se lo lleva la Galleria Degli Uffizi, donde es imposible avanzar sin maravillarse por la exquisita belleza de cada una de las obras, de todos los mejores pintores y escultores renacentistas. Todo el techo de la inmensa galeria no es mas que un único fresco, siempre cambiando, dedicado a los dioses, los medici, y la ciencia. El climax llego cuando entre en la galeria della Niobe... una maravila del arte Neoclasico, donde crei encontrarme a mi mismo, con esculturas romanas originales. No pude sacar fotos, y no le harian justicia. Pero luego de eso, decidi comprarme un completisimo manual donde describen cada una de las pinturas y las galerias, porque realmente es algo que merece ser apreciado en detalle.
Capitulo aparte deberia destinar a la dueña del hostel donde paramos, la señora Angelica, que asumio el rol de madre por unos dias... Definitivamente un hostel EXCELENTE, barato, al lado de la estacion de tren y con una atencion... maternal.
Finalmente, y no por menos, la eterna Roma. Un sueño hecho realidad, aunque todavia me falte tanto por recorrer. Cinco dias no fueron suficientes para la inmensa cantidad de lugares que hay para visitar. Menciones especiales se llevan la Galleria Borghese, uno de los museos más hermosos que he visitado, a pesar de su tamaño reducido, las obras de arte que contiene, no tienen parangón. En especial, las esculturas de Bernini, mi máximo exponente en escultura. El rapto de proserpina, apollo y daphne, enea, anchise y ascanio... son esculturas tan pero tan hermosas que solo un dios pudo haberlas tallado.
Asi, fui recorriendo y deslumbrandome, caminando por la Via Veneto, hogar de la Dolce Vita, pasearse por una autentica villa romana en el Palatine (gracias wikipedia por el consejo de comprar las entradas ahi, recorrer la villa, y luego poder entrar al Coliseo sin hacer cola :P). Caminar por el mismimo foro romano impresiona, pero la fama del Coliseo no es por nada. Entrar alli da escalofrios. Es una estructura tan inmensa que deja a uno pensando como es posible que la pudieran hacer 2000 años atras. Tiene la misma capacidad que cualquier estadio construido el dia de hoy, casi 70000 espectadores... ver el espectaculo de hombres luchando por su vida contra leones debe haber sido algo sin igual, por brutal que fuese. La pizza romana es exquisita, pero el restaurant al que fuimos, junto al Triton, en la ... via salaria? una pequeña taberna atendida por un italiano que era capaz de vender arena en el desierto... y una comida 5 tenedores :D La piazza Spagna es algo hermoso, sobre todo en primavera. Casi tanto como la Fontana di Trevi, que deja a uno con la boca abierta por el inmenso tamaño y lo particular de la construcción, ya que ocupa practicamente toda la calle... pero a quien le importa ?
Podria seguir entrando en detalle por horas, pero voy a detenerme aqui, diciendo que fue un viaje sublime.
Pueden ver muchas fotos que subi en mi album, aqui
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